Gyeon Q²M Glass me gusta mucho porque limpia muy bien y, utilizado correctamente, no deja rastros ni velos en el cristal. Además evapora rápido, lo que hace el trabajo mucho más cómodo y efectivo.
Un truco que recomiendo siempre es usar dos toallas waffle sin pelo: una para aplicar el producto y otra completamente seca para repasar y pulir el acabado final. Así los cristales quedan realmente perfectos y sin marcas.